La poesía y sus símbolos
- El concepto de símbolo es muy amplio. "La palabra símbolo tiene tantos significados que sería una ofensa añadirle uno nuevo" ha dicho el filósofo estadounidense Charles Peirce.
- Podemos definir el símbolo como una cosa que representa a otra porque comparten algún rasgo. Por ejemplo, la cruz representa a Cristo y, en general, a la religión cristiana. Esta representación no es arbitraria, sino que se basa en la historia de la crucifixión. También es convencional, es decir, una comunidad de personas conviene o está de acuerdo en el uso de ese símbolo. Los símbolos pueden ser palabras, sonidos, imágenes, gestos, etc., que cumplan la función de representar una idea.
- Las palabras son signos, es decir, grupos de sonidos que representan ideas. Tal como el símbolo, cumplen la función de representar un contenido mental. Sin embargo, se diferencian en una cosa: los signos son arbitrarios y los símbolos, no.
- La relación entre el sonido de una palabra y la idea que representa es arbitraria: no hay ningún parecido o similitud natural entre ambos. Las palabras significan una idea porque un grupo de personas las usa de esa manera, pero solo por eso. La prueba es que una misma idea puede representarse con distintas palabras en distintos idiomas. La idea de 'perro' puede expresarse igualmente bien con las palabras dog, chien, cane, etc.
- Los símbolos, en cambio, suelen tener alguna relación de similitud con la idea que representan. "El símbolo tiene por carácter no ser nunca completamente arbitrario; no está vacío: hay un rudimento de vínculo natural entre el significante y el significado. El símbolo de la justicia, la balanza, no podría reemplazarse por otro objeto cualquiera, un carro, por ejemplo" afirma Ferdinand de Saussure, el padre de la lingüística moderna.

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